sábado, 6 de agosto de 2011

Análisis del Draft 2011 (2ª y 3ª Ronda)

Continuamos con el repaso que iniciamos ayer al draft de este año. Ahora llega el turno de las elecciones realizadas durante el segundo día, que pasaremos a analizar a continuación.

En la segunda ronda disponíamos del pick 20, y el criterio de elección por parte de la franquicia fue el mismo que comentábamos en la anterior entrada, el de seleccionar al mejor jugador disponible. El escogido fue Marvin Austin (6'2" - 309 lbs.), DT de North Carolina. Reforzar la línea defensiva no parecía a priori uno de los objetivos de la franquicia, al menos en rondas tan altas como ésta, a pesar de que un jugador importante como Barry Cofield, que posteriormente acabaría marchándose a los Washington Redskins, se convertía en agente libre. Pero lo cierto es que la gerencia no podía dejar escapar a estas alturas a un jugador que podría ser un robo, en condiciones normales un indiscutible talento de primera ronda. Es fuerte, potente, atlético, rápido y ágil para su tamaño, un jugador con unas condiciones naturales para la práctica de este deporte alucinantes, capaz de convertirse en un factor dominante dentro de la línea. Si tan bueno es, ¿por qué cayó tan abajo?, os estaréis preguntando. La razón es sencilla. El muchacho fue suspendido por parte de la NCAA, al igual que otros trece de sus compañeros en North Carolina, por acudir a una fiesta de agentes y recibir beneficios indebidos. El contacto con agentes o sacar provecho lucrativo está absolutamente prohibido en el college football, y se perdió la temporada 2010 completa. A causa de eso, surgieron algunas dudas acerca de su carácter y su ética de trabajo, y ese factor de riesgo hizo que nadie se decidiera a gastar en el chaval una elección de primera ronda. Coughlin y su equipo tendrán que trabajar con él, tanto en el aspecto deportivo, teniendo en cuenta que es un rookie y lleva más de un año sin jugar un solo snap, como, sobre todo, en el psicológico. Si consiguen reconducir al chico, acabará por convertirse en una pieza muy importante dentro de la estructura defensiva de Perry Fewell.


 


En tercera ronda nuestro pick era el 19 y, para mi sorpresa, decidimos gastarlo en un WR, Jerrel Jernigan (5'9" - 185 lbs.), de la universidad de Troy. Deben de existir algunas dudas en la franquicia respecto al futuro de Steve Smith, que acabó la temporada lesionado de la rodilla y actualmente es agente libre, ya que Jernigan, por el tipo de jugador que es, vendría a ocupar el perfil de Smith en el cuerpo de receptores. El chaval me gusta mucho, en Troy jugaban una especie de wildcat y él hacía de todo, era el equipo. Espectacular y vistoso, es un slot receiver muy hábil a la hora de separarse de su cobertura para hacer la recepción en tráfico y ganar muchas yardas; un playmaker con el potencial para cambiar partidos a un nivel NFL, sin el tamaño de un receptor número uno pero peligrosísimo en campo abierto. Además, es una adquisición importante para los equipos especiales, que tan mermados quedaron la temporada pasada con la lesión de Domenik Hixon, ya que, a pesar de no ser su principal virtud, contribuirá en los retornos de punt y sobre todo de kick off. Con él y la recuperación de Hixon, esperemos que el tener que empezar cada drive desde la yarda 20 se acabe. Jernigan podría haber salido perfectamente en segunda ronda, así que para ser una elección de tercera está muy bien, es un pick valioso.





En la siguiente entrada, analizaremos a los jugadores escogidos en el tercer día de la ceremonia. Hasta la próxima Big Blues.


Un saludo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Análisis del Draft 2011 (1ª Ronda)

Empezaré diciendo una obviedad. No se puede hacer un análisis riguroso de un draft al menos hasta que no hayan transcurrido dos o tres años y veamos qué jugadores se han asentado en el equipo y quiénes han sido meras e intrascendentes comparsas. Pero como no tengo un DeLorean que me lleve al año 2014 y ahora tampoco toca analizar drafts pasados -no descarto hacerlo en posteriores entradas-, simplemente daré mi punto de vista sobre los jugadores que escogimos y del valor de los picks.

El draft de este año tenía unos condicionantes extraordinarios que todos conocéis. Sí, el famoso, y afortunadamente ya olvidado, lockout que no permitía que hubiese agencia libre y las gerencias afrontaran la ceremonia con la configuración de sus plantillas más o menos clara, pudiendo identificar sus necesidades más apremiantes. En ese contexto, los G-Men decidieron optar por reclutar talento en vez de cubrir posiciones que, en un principio, necesitaban ser reforzadas, como podrían ser el cuerpo de linebackers o la línea de ataque.

A falta de linebackers estelares, en casi todos los mock drafts habidos y por haber se pronosticaba que los Giants elegirían a un ofensive tackle para empezar a rejuvenecer una ofensive line que ha dado un grandísimo resultado, pero en la que empiezan ya a pesar los años. Lo que nadie imaginaba es que el CB de Nebraska, Prince Amukamara (6'0" - 206 lbs.), un talento de top 10, estaría disponible en el pick 19 después de que equipos como Texans o los Lions le dejaran pasar de largo. Era claramente el mejor jugador disponible en ese momento, y Jerry Reese y compañía no pudieron resistir la tentación de escogerlo, en lugar de tackles como Anthony Castonzo o Gabe Carimi que todavía no habían sido reclutados y seguramente se ajustaban más a las necesidades del equipo. Me parece un muy buen pick, independientemente de que ya contemos con Terrell Thomas, Corey Webster, Aaron Ross... este chico es un cover corner muy currante en el campo, tiene una gran ética de trabajo, es inteligente, técnico y ayudará muchísimo en la contención del juego de carrera, ya que su tamaño, musculatura y velocidad le permiten ir al choque, y no teme al contacto. Esta elección dará una gran profundidad a nuestra secundaria, donde nunca sobran elementos y, teniendo ya a una serie de veteranos asentados en la titularidad, permitirá hacer rotaciones y que el chaval se acople sin prisas.




Pero más allá de sus atributos, lo que más mola de este pick desde un punto de vista freak es que es, literalmente, un príncipe nigeriano, como puede deducirse por las ropas que algunos de sus familiares vistieron durante la ceremonia. Démosle la bienvenida a la gran manzana al "Prince of New York". Sus súbditos esperamos que tenga un reinado repleto de éxitos y poder rendirle pleitesía besando los anillos de campeón conquistados como G-Men que adornen sus principescas manos.




Por cierto, precisamente hoy tenemos una buena noticia a propósito de Amukamara. Por fin ha firmado su contrato de rookie, era el único que faltaba por hacerlo de los seleccionados en primera ronda. Firma por cuatro años, los tres primeros garantizados.

En la próxima entrada seguiremos analizando el draft de los Big Blue.

Un saludo.

jueves, 4 de agosto de 2011

Inauguración del Blog

Hola, fans de la NFL en general y de los New York Giants en particular. Me llamo David, vivo en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), y desde los tiempos de los Barcelona Dragons me apasiona el football. Curiosamente, por desconocimiento, falta de información por parte de los medios o simplemente por no conocer a otras personas con las que compartir esta afición, no lo sabría decir con exactitud, veía el mundo de la NFL como algo lejano, distante, que no terminaba de asimilar. Hasta la madrugada del 4 de febrero de 2008, fecha en la que Eli Manning, tras escabullirse de manera increible del pass rush de Adalius Thomas, Jarvis Green y Richard Seymour en un sack que parecía seguro, completó un pase de 32 yardas con David Tyree, ayudándose éste de su propio casco para realizar una recepción imposible con una sola mano, y cayendo sobre el cuerpo de Rodney Harrison para amortiguar el golpe contra el césped y poder mantener la posesión del ovoide. Cuatro jugadas después, Manning conectaba un pase desde la yarda 13 de New England con el díscolo Plaxico Burres en la end zone, a falta de 35 segundos para el final. TOUCHDOWN, el milagro se había producido. Los Giants ganaron la Super Bowl XLII ante los Patriots de la frustrada temporada perfecta en un último drive legendario, y yo, como si de un sacramento bautismal se tratase, abracé a la família Big Blue y me convertí en un G-Men hasta el fin de mis días.


Después de esta batallita que todos conocéis y que algún día espero contar a mis nietos (me tomaré la licencia de omitir el episodio de Plaxico y las armas de fuego), decir que en este rinconcito de la red publicaré mi modesta, y en muchos momentos equivocada, visión de la actualidad de los New York Giants. Además, también haré alguna reseña sobre partidos que forman parte del imaginario colectivo de este deporte y pequeños homenajes a personas capitales en la historia de la franquicia sin las cuales, hoy en día, entenderíamos el fútbol americano de un modo distinto, seguramente menos apasionado.

Me limitaré a escribir casi exclusivamente sobre los Giants. A no ser que se produzcan noticias muy importantes de un carácter más general, como por ejemplo el regreso de Brett Favre a la liga en 2025 o que Michael Vick haya abierto una perrera. En fín, daros las gracias si habéis leído esta retahila de recuerdos e intenciones futuras y emplazaros a la próxima entrada.

Un saludo.