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lunes, 5 de septiembre de 2011

Preseason Week 4: PATRIOTS 17 - GIANTS 18

Último partido de pretemporada en el que no se pudieron sacar demasiadas conclusiones, ya que Coughlin reservó a los titulares para el día 11 ante los Redskins, así que haré un resumen más genérico sin detenerme a analizar las actuaciones del ataque, la defensa y los equipos especiales, ya que sería una pérdida de tiempo, y hablaré sobre la impresión que dejaron los chicos sobre el campo. Por cierto, ¿fui el único al que se le escapó una sonrisilla nostálgica al ver sobre el césped a los Patriots con su equipación azul oscuro y a nuestros muchachos con el jersey blanco?, seguro que no. 

Al principio parecía que nos íbamos a llevar una paliza, ya que New England salió con los titulares y a los cinco minutos de juego ya perdíamos 10-0 después de un comienzo horrible, pero con el paso de los minutos y la entrada de los suplentes de Patriots en el campo, el equipo se fue entonando hasta conseguir la remontada y acabar el encuentro a un nivel muy alto, especialmente en la defensa. Si algo quedó claro en la madrugada del jueves al viernes en el Gillette Stadium fue una cosa: este equipo tiene una cantidad de talento joven impresionante que, antes o después, tendrá que explotar. En los últimos tiempos nos hemos quejado del poco impacto que ha tenido nuestro cuerpo de linebackers en el juego y, en ese sentido, los rookies de este año pueden ser una bocanada de aire fresco visto lo visto durante esta pretemporada. Contra Patriots estuvieron a un nivel excelso, parando la carrera, presionando al quarterback y consiguiendo sacks, fue tremendo. Jacquian Williams me generaba algunas dudas cuando lo draftearon, básicamente porque no le conocía, pero he de reconocer que me ha impresionado gratamente, sobre todo en este partido, en el que consiguió tres sacks y siete placajes, uno especialmente brillante en un retorno de kickoff en el que cazó al retornador en su yarda diez. Greg Jones sí que me generaba más ilusión, y no ha defraudado. Consiguió un sack, cuatro placajes (uno de ellos para perdida de yardas). El único pero ha sido su técnica de recuperación de fumble, aspecto en el que ha tenido algún problema en más de un partido. Y finalmente, los dos rookies no drafteados, Mark Herzlich y Spencer Paysinger. Herzlich es nuestro rookie más mediático, y ha hecho un buen trabajo en el training y cuando le han dado la oportunidad de jugar, todo el mundo habla muy bien de él y dicen que asimila los conceptos a la primera. En este partido consiguió un sack y un placaje, y siempre se le veía cerca de la jugada y generando presión en el backfield. Paysinger ha sido muy regular y productivo en proporción a los minutos que ha jugado, a mí me ha impresionado, y con su trabajo y entrega se ha ganado un sitio en el equipo. Acabó con cuatro placajes. Y sin salir de la defensa, si echamos un vistazo en la secundaria, nos encontramos con el strong safety Tyler Sash, que se ha salido del mapa sobre pasando todas las espectativas que se tenían puestas en él cuando se le drafteó en sexta ronda  y siendo el máximo placador en diferentes partidos, como en este, en el que acabó con siete placajes, dos sacks y un fumble forzado. Ya hemos comentado en varias ocasiones que sufre en las coberturas de pase, pero qué demonios, este chico es un jugador de football con mayúsculas. Debutó el cornerback Brian Williams, y no con muy buen pie. Cometió un penalty por violencia innecesaria creo recordar en un 4th & 35 cuando ya estaba acabando el partido que un veterano como él no puede permitirse. Michael Coe, uno de los corners que se está reivindicando en las últimas semanas, hizo un buen trabajo en cobertura defendiendo algunos pases y acabó con cuatro placajes. Otro de los destacados fue Dwyane Hendricks, que fue tremendamente productivo consiguiendo cinco placajes, un sack y forzó un fumble.

El juego terrestre formado por Andre Brown y Da'Rel Scott funcionó muy bien. Al primero le tocó pegarse con la defensa titular de New England, no olvidemos que nuestra ofensive line no era la habitual, y aunque no consiguió ningún big play, su carrera machacona y constante fue muy efectiva  para ir avanzando poco a poco mientras se comía el reloj de tiempo. Terminó con 21 carreras para 68 yardas. Da'Rel Scott volvió a demostrar que es un playmaker, un jugador al que le das el balón y pasan cosas, y encontrar un jugador así en séptima ronda es un gran acierto. Después del touchdown de 97 yardas que consiguió hace unas semanas ante los Bears, el chaval protagonizó de nuevo otro big play después de conseguir una carrera de 65 yardas para touchdown en un fake punt fantásticamente cantado por Coughlin y ejecutado a la perfección. Al final acabó con 12 carreras y 114 yardas, demostrando que, aunque esté por detrás de Bradshaw y Jacobs en el deph chart, puede ser un arma a tener muy en cuenta cuando empiece la regular season. Jerrel Jernigan dio una de cal y otra de arena. Se pudo atisbar su potencial y todo lo que puede ofrecer al equipo en algún buen retorno que hizo y en la recepción del two points conversion que a la postre serviría para ganar el partido, pero también siguió con sus problemas en la recepción del football cuando tiene que retornar y cometió un drop inexplicable cuando le sacaron a recibir. Hay que reconocer que está decepcionando un poco, pero yo sigo pensando que es un buen jugador y que si se tiene paciencia con él, acabará ayudando al equipo.

Hay que lamentar la baja de Clint Sintim, que se lastimó los ligamentos de la rodilla durante el partido y será baja para el resto de la temporada. Una pena, estaba haciéndolo bien en los últimos encuentros.

Hasta aquí la preseason. Ya se han acabado las bromas, ahora viene lo serio, los gritos de satisfacción, los cabreos, los lloros, las palmas, los insultos en arameo, las alegrias, las decepciones, en definitiva, la NFL. Are you ready for some football?

jueves, 1 de septiembre de 2011

Preseason Week 3: GIANTS 3 - JETS 17

Dicen que después de la tempestad siempre llega la calma, pero qué queréis que os diga, yo durante el partido estuve cabreado, desilusionado, resignado... pero desde luego calmado no, por mucha preseason que sea. La "Snoopy Bowl" entre Giants y Jets se hizo esperar un par de días a causa del Huracán Irene que azotó la costa este de los Estados Unidos durante el pasado fin de semana y, visto lo visto, algunos jugadores parece que no se enteraron del cambio de fecha, porque aunque estuvieran físicamente en el MetLife, sus mentes parecían estar en otra parte.

La mejoría que se había visto en el partido anterior contra los Chicago Bears fue borrada de un plumazo por la apatía y las malas sensaciones que dio el equipo sobre el campo. Los equipos especiales se llevan ya la palma, los peores de toda la NFL y de largo. El jugador más señalado de la noche fue el rookie Jerrel Jernigan, que tuvo un partido para olvidar en los retornos de punt con tres drops y un fumble, casi nada. En la única ocasión en la que consiguió atrapar el football de forma limpia, Jernigan hizo un retorno de 22 yardas que podría haber sido mucho más grande de haber leído mejor los bloqueos. En total, 30 yardas en cinco retornos, unos números lamentables que no son dignos de NFL. Y me sabe mal tener que ser tan duro con un chaval que justo empieza y que todavía no tiene confianza, especialmente porque es un jugador con talento y que me gusta, como ya dije en los análisis del draft, pero tiene que ponerse las pilas. Por el momento, no se merecería jugar el primer partido de la temporada ante los Redskins. No todas las hostias van a ser para el rookie, ya que Devin Thomas no estuvo mucho mejor en los retornos de kickoff, con un total de 30 yardas en tres recepciones, una de ellas de 23. Fue especialmente sangrante y ridículo un retorno en el que hizo un drop al borde de la end zone, junto a la banda, y el balón se marchó del campo en la yarda cinco. Las coberturas en los kickoffs fueron lamentables, y lo peor de todo es que es algo que no viene de ahora, ya que la temporada pasada los fans nos tirábamos de los pelos por la desesperación que nos producía esa faceta del juego. Antonio Cromartie consiguió un retorno de 68 yardas en una imagen patética compuesta por jugadores vestidos de azul rodando por el suelo e incapaces de sacarse sus bloqueos de encima. Menos mal que apareció Rhys Lloyd, ¡¡¡el kicker!!!, para empujar a Cromartie fuera del campo siendo el último hombre de los G-Men cuando éste ya se relamía los labios. Y es que Lloyd fue el único que se salvó, ya que a parte de ese placaje tan importante, mandó un kickoff más allá de la end zone y consiguió un field goal de 34 yardas. Cierto es que falló otro de 42, pero él no tuvo la culpa, ya que por segunda vez en tres partidos sus compañeros fueron incapaces de proteger al kicker y permitieron el bloqueo de la patada. Cuando iniciaba esta entrada y hablaba de cabreos, me refería principalmente a cosas como esta. Los punters estuvieron a un nivel correcto, sin más. Weatherford consiguió mandar un balón dentro de la red zone rival y Matt Dodge parece cada día mejor, nunca imaginé que llegaría a decir eso.


Pasamos al ataque, donde la situación no es tan mala porque estar peor que los special teams es materialmente imposible, pero sí que arroja algunas dudas. Para empezar, han vuelto los turnovers de la mano de Eli Manning en su reencuentro con las intercepciones, en concreto dos. Le hemos oído decir que estaba mejorando en su toma de decisiones y bla bla bla, pero a la hora de la verdad esto es la misma mierda historia del año pasado. En la primera, le entran en blitz y se encuentra presionado, y en vez de mandar el balón a la banda o asumir el sack, se lo quita de encima y a ver a dónde va. La segunda es un fallo de lectura suyo, ya que le manda un mal pase a un receptor en doble cobertura sin que éste tenga ninguna opción de recibirlo. Pero no son sólo las intercepciones, está fallando pases fáciles a receptores abiertos, y sus porcentajes de completados en esta pretemporada no llegan al 50%. Vale que se han cambiado varias piezas en la línea que tienen que terminar de ajustarse, en este partido permitieron dos sacks y uno de ellos fue con los suplentes en el campo, pero no es escusa. Nadie le niega el talento, lo ha demostrado sobre el campo y en momentos muy difíciles, pero si no eleva el nivel y, sobre todo, consigue ser consistente y regular en su juego, el futuro de esta franquicia pintará negro. Nuestro mejor receptor, Hakeem Nicks, completó su mejor partido de esta pretemporada, con cinco recepciones para 71 yardas, mostrándose mucho más activo que en semanas anteriores como es lógico conforme se acerca la Week 1. Me preocupa la poca participación que están teniendo los tight ends desde la marcha de Kevin Boss, y ésto sí que puede ir íntimamente ligado a las malas sensaciones y a los porcentajes bajos que está dejando Eli. Es célebre en la liga la frase de que "un tight end es el mejor amigo de un quarterback", y lo es porque siempre te ofrece esa válvula de escape en situaciones comprometidas. Se tienen puestas esperanzas en Travis Beckum, pero lo cierto es que su presencia en el campo es casi testimonial, y bien por el playcalling o por su incapacidad para buscarse la vida y ofrecerse en la separación, a penas recibe balones, en este partido dos para 16 yardas. Por contra, el juego de carrera parece que sí funciona y la pareja Bradshaw-Jacobs se complementa muy bien y ofrece todas las garantías, además de tener muy buen rollo por lo que se ve en la banda. Brandon Jacobs está en muy buena forma, rápido, fuerte... en este partido le dieron diez carreras y consiguió 51 yardas. Además, desde un punto de vista más negativo, tuvo un desafortunado pique con el defensive tackle rookie de los Jets, Muhammad Wilkerson, por el que se vio obligado a abandonar el partido antes de hora. No se esperaba que Ahmad Bradshaw jugase este partido ya que estaba tocado, pero en apenas 4 balones que tocó demostró que es el mejor running back de este equipo. Cierto es que sólo se produjeron tres puntos en todo el partido, pero si se ajusta el juego de pase, el equipo tirará para adelante.

Y acabamos con la defensa, sin duda el núcleo duro, la que mantiene al equipo en los partidos, aunque estadísticamente veamos que contra los Jets no se consiguió ningún sack ni ninguna intercepción. El front seven está funcionando especialmente bien, aunque esté faltando algo de pass rush, pero no me preocupa, los jugadores con la capacidad de presionar al quarterback rival los tenemos. En la defensa contra el pase sí que sufrimos más, pero contra la carrera estamos rayando a un gran nivel, cuando los titulares están sobre el campo a penas se han concedido big plays terrestres a lo largo de esta pretemporada. Justin Tuck es el líder de esta defensa y el que encarna esa disparidad entre rendimiento, trabajo sucio que pasa desapercibido y números estadísticos. Tener a un jugador que siempre está encima de la jugada, que a pesar de jugar en los lados de la línea no descuida su compromiso de parar la carrera, eso no está pagado. Fe ciega en él y en su liderazgo, además, los sacks acabarán llegando seguro. Michael Boley también está jugando muy bien en el lado débil, acabó el partido con seis placajes y se mostró muy agresivo en la línea de scrimmage. En el lado contrario, Mathias Kiwanuka estaba completando un buen partido hasta que tuvo que dejar el campo por una pequeña lesión sin importancia en la ingle. Su sustituto, Clint Sintim, también se mostró muy productivo con seis placajes y un fumble recuperado después de una pérdida absurda de Mark Sanchez. En la secundaria, hay que celebrar el buen nivel que está ofreciendo Aaron Ross, que secó a Plaxico Burress cubriéndole perfectamente en varias ocasiones. Le necesitaremos, y habrá que esperar a que el físico le aguante. Antrel Rolle también cuajó un buen encuentro en la cobertura en slot impidiendo completar pases en su zona y haciendo un gran trabajo, es otro de los pilares de la defensa. El rookie Tyler Sash destacó, siendo el máximo placador del equipo con seis tackles, y el jugador que está por delante de él en el deph chart, Kenny Phillips, también estuvo muy activo con cuatro placajes y estando siempre cerca de la jugada. Debutaron los últimos fichajes, el defensive tackle Jimmy Kennedy y el cornerback que viene a "ocupar" el hueco dejado por Terrell Thomas, Brian Williams, con algún placaje pero sin demasiada influencia.

El próximo partido será contra New England Patriots en la madrugada de hoy, jueves, al viernes, y pondrá punto y final a esta pretemporada. Después, el sábado, será día de cortes y los jugadores descartados abandonarán el equipo hasta conformar el roster de 53 hombres. ya tenemos ganas de que llegue la hora de la verdad.


Un saludo.

lunes, 15 de agosto de 2011

Preseason Week 1: PANTHERS 20 - GIANTS 10


Para empezar, decir que en pretemporada lo que menos importa es el resultado. Lo importante es que no se produzcan lesiones y que los jugadores, especialmente los rookies, empiecen a acoplarse al sistema y dejen buenas sensaciones. Es difícil sacar conclusiones del baile de jugadores que entran y salen constantemente del campo, sobre todo porque muchos de ellos no llegarán a coincidir en competición, pero el partido se resume de forma muy sencilla: relativamente bien en defensa, mal en ataque y muy mal en equipos especiales. Se vio al equipo sin energía, jugando con una falta de intensidad que, de no tratarse de un partido de pretemporada, sería preocupante.

En defensa, lo más destacado fue la actuación del defensive end de segundo año Jason Pierre-Paul, que acabó el partido con cuatro placajes y dos sacks. Además, la intercepción retornada para touchdown de Michael Boley fue provocada en buena parte por su presión a Jimmy Clausen. Se le vio muy fino, en modo bestia dominante, dejando unas sensaciones buenísimas. Si consigue mantener una regularidad y consistencia en su juego, creo sinceramente que puede convertirse en la próxima estrella defensiva de los Giants. El defensive tackle Chris Canty fue otro de los destacados en el tiempo que estubo sobre el campo, consiguiendo buenas jugadas y mostrando un buen tono físico. También dejaron buenas sensaciones el cornerback Brian Witherspoon, los rookies Mark Herzlich y Justin Trattou y el linebacker Jonathan Goff. Esa falta de energía e intensidad que comentaba anteriormente, si tuviera que personificarla en un jugador, sería en Aaron Ross, que falló varios placajes sencillos saliendo rebotado y permitiendo la ganancia de muchas yardas del rival. Uno de los destacados en el training camp, el rookie de sexta ronda Tyler Sash, estuvo muy activo completando buenas jugadas, entre ellas un fumble forzado, pero en la cobertura de pase tuvo muchos problemas y Greg Olsen se lo comió en el primer touchdown de Carolina.

En lo que al ataque se refiere, empezaremos quedándonos con lo positivo. El equipo acabó el primer partido de la pretemporada sin un sólo turnover, después de que la temporada pasada no nos clasificáramos para los playoffs por culpa de las pérdidas, apartado en el que fuimos el peor equipo de la liga con 42 turnovers entre las intercepciones de Eli Manning, los fumbles de Ahmad Bradshaw... el ataque en general estuvo espeso, tanto en el juego de pase como en la carrera, generando únicamente tres puntos a lo largo del partido y con unos porcentajes en la conversión de tercer down irrisorios. Se notó el proceso de transición y la falta de entrenamientos juntos en la línea, ya que se generaron muy pocos agujeros para los corredores y en la protección de pase se mostraron irregulares, como es normal. Al menos el center David Bass no tuvo ningún fallo ni provocó fumbles en los snaps. El tiempo terminará por ajustar las piezas. El receptor más destacado fue Domenik Hixon, que volvía de un año de lesión y consiguió cinco recepciones para 86 yardas, secundado por Devin Thomas. El playcalling de Kevin Gilbride no fue el mejor, pero es pretemporada y hay que experimentar y probar cosas, así que no rajaremos de él.

Y para acabar, los special teams, apartado del juego en el que sencillamente dimos pena. En principio, parecía que la nueva normativa de patear los kickoffs desde la yarda 35 nos debía ser favorable, ya que no nos caracterizamos por tener unos equipos especiales demasiado sólidos. Nuestros retornos de punt y de kickoff, protagonizados principalmente por el rookie Jerrel Jernigan y Darius Reynaud, no ofrecieron ningún tipo de amenaza, en parte por culpa de sus bloqueadores, los cuales no les dieron prácticamente ningúna opción de avanzar. Por contra, en el otro lado del campo, los Panthers conseguían grandes retornos, principalmente en los punts, de la mano de Armanti Edwards, que aprovechaba los placajes fallados y la falta de concentración e intensidad de nuestros equipos especiales en las coberturas. Hay que decir que los punters Matt Dodge y Steve Weatherford estuvieron bastante bien y no tuvieron culpa en los retornos de Carolina. En los field goals estuvimos lamentables. Lawrence Tynes erró uno sencillo de 37 yardas, posteriormente otro de sus chuts fue bloqueado ocasionándole un fuerte golpe en la rodilla... patéticos en todos los sentidos. Muy preocupante, estos fallos te pueden mandar para casa en temporada regular, como ya vimos en el último partido de infausto recuerdo jugado en Meadowlands la temporada pasada.


 


Nuestro próximo partido se jugará en la madrugada del lunes al martes 23, a las 02:00 de la mañana (hora en España) ante los Chicago Bears.

Un saludo.

sábado, 6 de agosto de 2011

Análisis del Draft 2011 (2ª y 3ª Ronda)

Continuamos con el repaso que iniciamos ayer al draft de este año. Ahora llega el turno de las elecciones realizadas durante el segundo día, que pasaremos a analizar a continuación.

En la segunda ronda disponíamos del pick 20, y el criterio de elección por parte de la franquicia fue el mismo que comentábamos en la anterior entrada, el de seleccionar al mejor jugador disponible. El escogido fue Marvin Austin (6'2" - 309 lbs.), DT de North Carolina. Reforzar la línea defensiva no parecía a priori uno de los objetivos de la franquicia, al menos en rondas tan altas como ésta, a pesar de que un jugador importante como Barry Cofield, que posteriormente acabaría marchándose a los Washington Redskins, se convertía en agente libre. Pero lo cierto es que la gerencia no podía dejar escapar a estas alturas a un jugador que podría ser un robo, en condiciones normales un indiscutible talento de primera ronda. Es fuerte, potente, atlético, rápido y ágil para su tamaño, un jugador con unas condiciones naturales para la práctica de este deporte alucinantes, capaz de convertirse en un factor dominante dentro de la línea. Si tan bueno es, ¿por qué cayó tan abajo?, os estaréis preguntando. La razón es sencilla. El muchacho fue suspendido por parte de la NCAA, al igual que otros trece de sus compañeros en North Carolina, por acudir a una fiesta de agentes y recibir beneficios indebidos. El contacto con agentes o sacar provecho lucrativo está absolutamente prohibido en el college football, y se perdió la temporada 2010 completa. A causa de eso, surgieron algunas dudas acerca de su carácter y su ética de trabajo, y ese factor de riesgo hizo que nadie se decidiera a gastar en el chaval una elección de primera ronda. Coughlin y su equipo tendrán que trabajar con él, tanto en el aspecto deportivo, teniendo en cuenta que es un rookie y lleva más de un año sin jugar un solo snap, como, sobre todo, en el psicológico. Si consiguen reconducir al chico, acabará por convertirse en una pieza muy importante dentro de la estructura defensiva de Perry Fewell.


 


En tercera ronda nuestro pick era el 19 y, para mi sorpresa, decidimos gastarlo en un WR, Jerrel Jernigan (5'9" - 185 lbs.), de la universidad de Troy. Deben de existir algunas dudas en la franquicia respecto al futuro de Steve Smith, que acabó la temporada lesionado de la rodilla y actualmente es agente libre, ya que Jernigan, por el tipo de jugador que es, vendría a ocupar el perfil de Smith en el cuerpo de receptores. El chaval me gusta mucho, en Troy jugaban una especie de wildcat y él hacía de todo, era el equipo. Espectacular y vistoso, es un slot receiver muy hábil a la hora de separarse de su cobertura para hacer la recepción en tráfico y ganar muchas yardas; un playmaker con el potencial para cambiar partidos a un nivel NFL, sin el tamaño de un receptor número uno pero peligrosísimo en campo abierto. Además, es una adquisición importante para los equipos especiales, que tan mermados quedaron la temporada pasada con la lesión de Domenik Hixon, ya que, a pesar de no ser su principal virtud, contribuirá en los retornos de punt y sobre todo de kick off. Con él y la recuperación de Hixon, esperemos que el tener que empezar cada drive desde la yarda 20 se acabe. Jernigan podría haber salido perfectamente en segunda ronda, así que para ser una elección de tercera está muy bien, es un pick valioso.





En la siguiente entrada, analizaremos a los jugadores escogidos en el tercer día de la ceremonia. Hasta la próxima Big Blues.


Un saludo.